Saga – El rey de los lobos 2
Editorial – Plaza & Janés
Género – Romántica sobrenatural, fantasía
Puntuación ★★★★★
Puede que Aurora haya sobrevivido al Rey Lobo, pero ahorra lleva su mordedura en la piel y, según la ley de los lobos, eso la convierte en su propiedad. Ahora, él quiere recuperarla.Para derrotarlo y arrebatarle el trono, Aurora y Callum deben aliarse con Blake, quien, a pesar de ser su enemigo, ha entrelazado su vida con la de Aurora, lo que significa que ella no puede hacerle daño sin perder la suya.Mientras Aurora descubre su propia naturaleza, los enemigos se acercan a ella cada vez más, su corazón se ve puesto a prueba y los secretos salen a la luz. Tal vez la princesa sea la única capaz de impedir que un mal ancestral resurja, pero para ello deberá averiguar en quién confiar, dónde está su lugar… y a quién le pertenece su corazón.
Opinión personal
El príncipe de la noche no solo cuenta con un argumento de
esos que te hace querer leer el libro de manera inmediata, sino que promete ser
algo más que una mera continuación dentro de una trilogía, un conjunto de
libros que no duda en rescatar personajes sobrenaturales tan míticos dentro del
género.
Respecto a la trama de este segundo libro, poco puede
añadirse sin caer en lo temidos spoilers, puesto que su trama esconde pequeños
secretos y sorpresas que logran mantenerte enganchado a lo largo de todas sus
páginas. Sin embargo, debe hacerse hincapié en el gran nivel de acción del que
hace gala, basar su historia en las highlands escocesas, no solo configura su
paisaje con gran belleza, sino que teje un sinfín de peligros que saben mantenerte
alerta, revitalizando su lectura y logrando que el cliché de enemigos a amantes siga vivo, pero conectando más a sus personajes, con piezas que poco a poco van encajando. Aunque si bien, su red de misterios no es del
todo elaborada, puesto que muchos sino todos, se intuyen a lo largo del relato,
es grato ser partícipe de su resolución, sin restarles ni un ápice de interés, con unas últimas páginas vertiginosas
en las que apenas se puede parpadear. Si se le compara con el primer libro,
este segundo sin duda es más elaborado, más intrigante y con un plus más de
conflicto entre personajes.
Esta trilogía está compuesta por una red de personajes muy
bien definidos y con un peso en la historia que resulta notable. La evolución
personal de la que hacen gala todos, hace que sean unos protagonistas y
secundarios realmente atractivos a ojos del lector. La apuesta por entablar
en el eje central, un triángulo amoroso, busca instalar cierta duda sobre con
quien se quedará finalmente Aurora, hacer que el espectador de esa misma
historia de amor se decante por uno, pero desde mi punto de vista, resulta
claro quien será finalmente la pareja, puesto que, desde los primeros capítulos
del primer libro, es patente quien aglutina mayor interés visual y argumental. Su
romance es sencillo, pero también en parte complejo, tremendamente resultón y
natural, descrito para hacer destacar la gran química entre personajes y con un
componente adictivo que te invita a leer en todo momento. Se sabe poner en
valor los pequeños detalles, poner atención a las miradas, a los roces y sobre
todo, a los diálogos tan significativos.
Aurora es una protagonista con mucha garra, su fuerte
carácter y su lucha constante por ser libre, le lleva ser un personaje principal
con el que se entabla conexión. Su vida es un rompecabezas que poco a poco va
solucionándose y en ella se percibe una madurez respecto al primer libro que está bien. Aunque ella es la única narradora de la historia, la autora ha
sabido brindar espacio propio a los demás personajes, tanto es así que en el
Príncipe de la noche, es Blake quien más destaca por su profundidad y por poseer sin suda, una personalidad más compleja y completa. La moralidad gris de un
personaje como Blake, así como la oscuridad y los constantes planes secretos que le rodean,
hacen de él, un personaje principal de gran altura y es que, por fin, el autor puede hacerse por completo a él, conocerlo. Es fácil caer rendido
ante sus encantos, es un protagonista reforzado por un difícil pasado que poco
a poco va viendo la luz, sus escenas y sus conversaciones con Aurora hacen que
el libro adquiera un plus de entretenimiento, es un personaje profundo, carismático,
de aristas que condimentan la mar de bien y que te hace valorar enormemente la pareja que forman él y Aurora. Su importancia en esta segunda entrega, desluce sin duda a Callum,
un protagonista más apagado, plano y sin apenas gran sustancia argumental, sin
embargo, su dulzura combina bien con el resto de elementos.
Lauren Palphreyman ha sabido rescatar a los hombres lobo
para dar forma a este romance que tanto cautiva. Su estilo es perfecto y te lleva
a leer bajo un ritmo en todo momento álgido. Resulta ser una novela clásica, un
recordatorio de lo que la romántica sobrenatural y fantasía fue en el pasado. Que Escocia se convierta en el escenario en el que se llevan a cabo las contiendas entre hombres lobo y lo salpimiente de dioses, hace que esta trilogía merezca y mucho la pena, por su gran habilidad para entretenerte y enamorarte.
Que este libro esté compuesto de tan poquitas páginas, si lo
comparamos con otros libros del género, y que se sirva de capítulos tan concisos,
llevan al lector a leer tan ágilmente como para que las páginas pasen a gran
velocidad. Es una historia directa, que se lee sin rastro alguno de decepción,
cumpliendo al cien por cien con las expectativas y sin duda animándote a contar
los días hasta poder leer la tercer y última entrega. Sus últimas páginas son, sin lugar dudas, fabulosas, los acontecimientos narrados te mantienen pegado a
cada línea escrita, prometiendo con ello un próximo libro de infarto.


¡Hola! Me sorprende que se esté hablando poquito de estos libros. De hecho, creo que los conozco únicamente por ti. Ahora mismo no voy a leerlo porque ya sabes que estoy leyendo muy poca fantasía pero lo tendré en cuenta para el futuro. Un besote :)
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