Reseña: Jugada maestra, Avery Keelan

8 de junio de 2026

Jugada maestra

Saga – Las reglas del juego 2
Editorial – Wonderbooks
Género – New adult, romance Deportivo
Puntuación ★★★★

El chico con el que me lie en Halloween… ahora vive conmigo.
De repente, tuve que mudarme y me vi compartiendo piso con mi hermano mayor y dos de sus compañeros de equipo de hockey. No es precisamente mi sueño: devoran toda la comida que hay en casa, huele a gimnasio, montan fiestas, asisto a la rotación continua de sus conquistas… Por todo eso, los jugadores de hockey no son mi tipo. Pero cuando llegué…
Ahí estaba Tyler Donahue, el portero estrella del equipo, con quien me había enrollado.
Acordamos actuar como si no hubiera pasado nada, pero las miradas ardientes, los mensajes picantes a medianoche y los besos robados a escondidas lo están complicando todo… en especial porque tenemos que mantener la relación en secreto: mi hermano es muy sobreprotector y se volvería loco. Aunque la verdad es que Tyler está resultando más tierno de lo que había imaginado y no sé si estoy cayendo, irremediablemente, en su red.
Se suponía que solo era un juego, pero nuestros corazones siguen otras reglas…
 

Opinión personal

Jugada maestra es un libro que trata de marcar ciertas diferencias con su antecesor, ser una historia más madura y profunda y, para ello, trata temas tan importantes como el TDA, la ansiedad y otros muchos que, poco a poco, van desarrollándose a lo largo de sus páginas. Es una historia que, por tanto, trata de acercarse más al lector, sin desprenderse de los clichés que mejor definen a este romance deportivo.

Como segundo libro de la saga, no decepciona, ofreciendo aquello que promete en su argumentación. Del mismo modo que ya ocurrió con la primera novela, esta nueva historia logra alcanzar un gran nivel de entretenimiento, en base a una trama romántica cálida y cercana, que te lleva a conocer muy bien a la nueva pareja protagonista, al poner más el foco en su personalidad y su consiguiente evolución. Tras un fugaz encuentro entre ellos en el pasado, convivir juntos en la misma casa los llevará a enfrentar la atracción que desde un inicio, es patente entre ellos, pero su creciente amor se mantendrá en secreto, puesto que hay que recordar que nuestra protagonista no es otra que la hermana de Chase y, Tyler, su pareja literaria, es compañero de equipo de Chase, anterior protagonista del primer libro. De esta manera, el lector disfruta de un romance prohibido, una historia que a fuego lento se va gestando, con gran peso en los sentimientos y una presencia de erotismo constante, pero que sabe formar parte del relato sin opacar ningún aspecto. No deja de ser en ningún momento, un libro sencillo, aunque si bien se deja llevar por cierto toque dramático muy bien descrito, lo que le lleva a disfrutar de escenas que atrapan.

Seraphina, es una protagonista que se esfuerza por alcanzar sus metas. El TDA que padece, le hacer ser un personaje principal de lo más tierno, los desafíos a los que se enfrenta constantemente, no solo adornan las escenas, sino que la conducen a ser una protagonista con una evolución muy bien desarrollada, lo que le lleva a ser una joven de lo más realista. A través de este nuevo libro, conocemos con más detalle a Tyler, que no solo es el portero del equipo y el rompecorazones, sino que es un chico cuya presión por alcanzar sus metas, jugar en uno de sus equipos soñados, le lleva a no vivir del todo su vida. La irrupción de Seraphina, no solo pondrá patas arriba todo su mundo, sino que le hará entender que no solo el hockey es importante. Son, desde luego, una pareja convincente, capaces de dar forma a una historia de amor dulce, a veces compleja y en la que no se pierda nunca el objetivo, entretener desde el punto de vista más básico.

Avery Keelan se postula como una autora a la que recurrir con los ojos cerrados. Lo publicado de ella hasta ahora, no solo logra convencer, sino que sabe arrancarte de las garras del aburrimiento, haciendo que sea una opción de lo más sólida. Sus tramas directas, te llevan a disfrutar por entero de historias que no dejan de ser adictivas, gracias a la sencillez que exudan, con las que se conecta casi sin esfuerzo, aunque resulten básicas e incluso predecibles. Su alto contenido sexual no desentona en ningún momento con los elementos literarios más importantes, ni desdibujan el romance, sino que se integran bien en la trama y forman parte de un todo. El espacio brindado a los sentimientos y la construcción personal de sus protagonistas, le hace ser un libro adulto y ligeramente profundo, que casa bien con las altas expectativas.

A diferencia del primer libro, esta es una historia mucho más ligera, alejándose del contenido que pudiera describirse como relleno. No cuenta con grandes giros argumentales que sorprendan, pero aún así invita a leer, preso de un ritmo de lo más ágil. Es un libro que nunca deja de entretener y que sus capítulos, con un intercambio de perspectivas constantes, te llevan a ser testigo de un romance de lo más resultón. Esta historia de amor se cierra de manera perfecta, de nuevo, de la mano de una sucesión de epílogos que saben decir adiós, a la par que se es testigo del futuro de la pareja, observar su versión más adulta y serena, verles por fin alcanzar sus sueños. La presentación del además, del nuevo personaje principal del tercer libro, te lleva desde luego, a querer leerlo de manera inmediata.

Reseña: Fuera de juego, Avery Keelan

5 de junio de 2026

Fuera de juego

Saga – Las reglas del juego 1
Género – New adult, sport romance
Puntuación ★★★★

¿Y si fingir que estás enamorada… hace que te enamores de verdad?
¿Queréis la receta del peor cumpleaños de la historia?
Corazón roto, vestido arruinado… y vomitarle encima al chico más bueno (e insoportable) del campus: Chase Carter. Estrella del hockey, rompecorazones profesional y, para rematar, jugador del equipo rival.
¡Feliz cumple, Bailey!
Chase podría haber pasado de ella. Pero no. La ayuda. Es amable. Demasiado amable. Y cuando Bailey le propone fingir un romance para darle celos a su ex (Luke, alias el Capullo), Chase acepta encantado. ¿Vengarse de su archienemigo con besos de mentira? ¿Dónde hay que firmar?
Solo que… los besos no parecen tan falsos. Y las miradas, tampoco.
Ahora Bailey no sabe qué es peor: que Luke quiera recuperarla… o que ella ya no quiera dejar de fingir.
Enamorarse del enemigo nunca estuvo en el plan…
 

Opinión personal

Tal y como se puede percibir en su sinopsis, Fuera de juego es una historia sencilla, en la que se incluyen una sucesión de clichés, todos ellos acostumbrados en el género, de ahí que hagan muestra de ciertas semejanzas con otros libros de la temática. Es un libro, que no buscan en ningún momento sorprender, sino convertirse en esa opción de lectura que asegure un nivel de entretenimiento óptimo.

Se trata de un romance deportivo alejado de la complejidad, aunque en algunas de sus escenas quieran desarrollar un leve toque dramático que no consigue construirse del todo, una historia de amor protagonizada por dos jóvenes universitarios que, tras un breve encuentro en una discoteca, se acercan aun cuando pertenecen a universidades rivales en el mundo del hockey, dando paso así a ciertos choques, aludiendo para ello a clichés tan reconocidos como "de enemigos a amantes" y "relación falsa", aunque estos pronto dan paso a un básico romance contemporáneo. Aunque si bien, la atracción es casi instantánea y la química entre ellos siempre está presente, la autora ha sabido dar cuerpo a la trama, narrando los pequeños conflictos internos, sobre todo de la protagonista, ya que él pertenezca a un equipo rival, le lleva a chocar con su entorno y su desaprobación, lo que le lleva a saber aderezar y aligerar el ritmo. Como viene siendo costumbre, a los sentimientos que poco a poco van tomando forma, los acompaña el consiguiente toque erótico, con un sinfín de escenas explícitas en el terreno de lo sexual, que actúan a modo de acompañamiento, aunque si bien su presencia en ocasiones tiende a ser, un mero recurso que actúa como simple relleno argumental y eso significa que ambos protagonistas no logran aportar del todo profundidad. Su sencillez, no le aleja de un componente maduro, que sabe bien relatar el inicio y posterior desarrollo de una historia de amor de una evolución lineal, pero constante.

Chase y Bailey no se alejan nunca de lo esperable, son una pareja literaria sumamente predecible, con una evolución personal poco destacada. Aunque juntos reúnen todos los requisitos que mejor definen la temática y, por tanto, no resultan llamativos, sí que cuentan con la especial habilidad para resultar cercanos, lo que les lleva a entablar pronto gran conexión con el lector. Son una pareja cómoda, que saben acompañarte y que, de algún modo, no decepcionan, puesto que no prometen grandes dosis de expectación. Sus tira y afloja, son del todo básicos, pero efectivos y es que su gran baza, es que son directos y saben con ello dinamizar y entretener, lo que les lleva a cierto modo, a enganchar, gracias a una sucesión de escenas algo tiernas y diálogos que saben hacer volar las páginas

Avery Keelan ha sabido refugiarse en tópicos y hacer de ellos, la opción de lectura que mejor asegura grandes horas de entretenimiento. Su sencillez y lo entretenida que resulta su historia, le hace ser un libro perfecto, no solo para aquellos lectores amantes de los romances deportivos, sino que además en una opción de lo más recomendable para aquellos que sufren cierto nivel de bloqueo lector. Describir un mapa literario compuesto por varios personajes, sus futuros protagonistas, le hace se un primer libro de saga que sabe despertar el interés y prometer con ello, libros que en futuro sabran encandilar al igual que este.

Aunque ciertamente es un libro extenso, con un número de páginas bastante alto, lo cierto es que su trama se lee con los ojos cerrados y en un suspiro. El intercambio constante de perspectivas entre sus protagonistas, hace que se trate de un libro lo suficientemente completo como para no decepcionar, ni echar en falta nada importante, aunque ciertamente hay aspectos argumentales que se solucionan quizás demasiado rápido. Su mayor "pero" es quizás la falta de concreción del drama que de manera sutil quiere rodear a sus protagonistas, puesto que los conflictos surgidos entre ellos a raíz de su relación, se solucionan demasiado pronto, dejando cierta sensación de orfandad en el lector. El giro de sus últimas páginas, aunque adereza la historia, surge casi de la nada y su resolución es demasiado sencilla. Su mayor punto positivo es, sin duda, lo liviana que resulta su historia de amor y su habilidad para hacerte leer sin descanso. Es una historia que cierra bien, sin sorpresas, con una sucesión de epílogos, que saben despedirse de la historia, puesto que la visión de futuro de la pareja es bastante amplia y lleva al lector a ser testigo de sus pequeños retazos como adultos. Sus capítulos buscan ser amenos y para ellos, se desprenden de aspectos densos. Es un libro que, aunque si bien no logra crear un recuerdo imborrable, sí que sabe atraparte y hacerte leer, generando con ello una opinión de lo más positiva.
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