Ya estamos en la mitad del 2026 y, es por ello, que hoy me he animado a traeros la que considero que es mi mejor lectura anual, por el momento. Aunque son muchos los libros que han alcanzado la máxima puntuación, solo uno de ellos me ha venido a la mente, como la historia que más me ha cautivado, por factores que a continuación os relato.
El caballero y la polilla, es uno de esos libros que
destaca por su originalidad. Su argumento no hace otra cosa que atrapar con
cada página, compuesto por capítulos repletos de enigma y cierta dosis de
acción, junto con un gran nivel de aventura, que sabe además rodearse de un
romance elegante y una prosa muy melódica que, sin duda, corona su historia.
En todo momento, su trama sabe entretejer una
sucesión secretos muy bien hilados, que saben enganchar y hacer que su historia sea enteramente
adictiva. Es un libro muy visual, con unas descripciones muy precisas, pero
sin exceso de detalle, ni relleno, un libro que sabe envolver al lector gracias a la sencillez de la que hace gala a la hora de construir su paisaje gótico. La
tensión descrita en sus páginas, deja paso a un romance muy cuidado, sencillo,
pero altamente maduro y salpimentado levemente de erotismo. Los tira y afloja del principio entre sus protagonistas,
poco a poco van dando paso a la ternura, a los sentimientos, haciendo que sea
fácil caer rendido ante los encantos de sus personajes.
Es un libro que se lee especialmente bien, que
engancha en todo momento y que tiene gran facilidad para alzarse con la
categoría de ser una de tus mejores lecturas anuales. Todo en él destaca,
su argumentación, su ambientación y sus personajes principales son desde luego
perfectos. Es ejemplo de una fantasía romántica un tanto diferente, que sin duda no decepciona y que debe recomendarse en todo momento, incluso para aquellos lectores que no son asiduos al género.
Sybil es una clarividente que sabe esconderse tras el velo que la acompaña, es el
mayor enigma argumental de este libro, escondida en un principio tras las murallas
de una catedral y presa de un oficio que le fue impuesto desde niña, por lo que
poco a poco irá saliendo del cascarón que la rodea. Se trata de una
protagonista que poco a poco va descifrándose, ajena a las descripciones
físicas por parte de la autora y es que su rostro en sin duda el mayor de los
misterios, como también lo es, su pasado que queda por entero oculto. Es
un personaje principal que debe realizar un viaje de autodescubrimiento,
una dura batalla consigo misma y con lo que le rodea, desentrañar las piezas un
puzzle vital que se han quedado sumidas en el engaño y la mentira, lo que le
forzará a vivir un sinfín de peligros que la pondrán a prueba. Rory
por otra parte, es un coprotagonista perfecto, un caballero mordaz que no
duda en dejar claro lo que piensa y sobre todo lo que siente, un personaje
principal que logra que la pareja cale en el lector, que encandile. El
amor que Rory y Sybil construyen, se basa en la confianza mutua, el apoyo y el
entendimiento, lo que hace que las escenas entre ellos sean del todo dulces.
Su leve toque dramático además, da cuerpo a los personajes, los completa y hace
que sean unos protagonistas de sobresaliente. Mención aparte merece una gárgola muy habladora que sabe arrancarte sonrisas y emocionarte, un compañero de viaje de los protagonistas sublime, que completa su historia.
Es un libro al que le resulta fácil gestar una opinión de lo más favorable, enamorando al lector tras mostrar una fantasía romántica que destaca gracias a la prosa de su autora, con un mundo mágico no en exceso
complejo, centrado en exclusiva en hacer crecer a sus protagonistas y
conquistar con su romance dulce y delicado. Es una lectura muy aprovechable que te hace confirmar que Rachel Gillig es de las autoras más recomendables del género.


