Reseña. Términos y condiciones

12 de junio de 2024

Términos y condiciones, de Lauren Asher

Serie - Dreamland Billionaires 2
Editorial - Ediciones Martínez Roca
Género - Romántica actual
Puntuación ★★★★★

Tras la muerte de su abuelo, Declan está destinado a convertirse en el nuevo director del imperio audiovisual. Hasta aquí todo estaría bien, si no fuera por la cláusula que su excéntrico abuelo puso en la herencia: tiene que formar una familia.
Iris le pareció una buena idea ofrecerse voluntaria para este matrimonio concertado con su jefe. Al fin y al cabo, no puede ser tan difícil y ambos han puesto unas reglas claras para que su matrimonio sea un mero arreglo. Pero, ¿qué ocurre cuando fingir estar enamorados es cada vez más fácil?

Opinión personal

Después del primer libro y de conocer a los restantes personajes de la trilogía, las ganas de disfrutar de esta nueva entrega eran grandes, puesto que la personalidad y las circunstancias propias de su nuevo protagonista, pronosticaban un entretenimiento sin igual y nada decepcionante.

Términos y condiciones, es una historia capaz de llamar la atención muy pronto, siendo como es, el representante por esencia de un género que siempre sabe ofrecer un contenido literario capaz de cautivar, recurriendo para ello a la sencillez más propicia. El cliché de la relación falsa, junto con otros habituales elementos típicos, suele ser siempre sinónimo de una más que grata lectura, al ser capaz de construir escenas que te hacen sonreír de manera totalmente cómplice, ya que construyen con esmero un contexto literario no llamado a ser del todo novedoso, pero en el que hay cierto espacio brindado a la diferencia, lo que le lleva a convencer e invitar, a ser testigo de una trama totalmente resultona. Debido a las exigencias impuestas en el testamento de su abuelo, el mayor de los hermanos Kane debe contraer matrimonio y tener un hijo, si quiere obtener el puesto de Director General de la empresa familiar. El objetivo es claro, así como los medios para alcanzarlos, el problema es el temperamento antisocial de su protagonista, lo que produce un sinfín situaciones cercanas a la comedia, que ayudan a pasar un rato fantástico, así como caer preso de su romance más perfecto, en el que los sentimientos parecen siempre capitanear el desarrollo argumental, sin olvidarse de esas escenas picantes, que solo hacen acto de presencia cuando la relación ya comienza a cimentarse y su aparición viene a acompañada de una elegancia que sin duda, propicia comodidad.

Declan es un personaje principal del todo completo y, de alguna manera, algo complejo, cuyo desarrollo argumental se basa en una evolución detallada, pero sin alejarse de ese contenido más ameno. El acertado cambio de perspectiva, ayuda a acercarse a él e incluso, conectar con él y con las relaciones familiares que mantiene, con sus hermanos y con su padre. Su figura, como ya he apuntado, recurre a una complejidad básica, pero eso no le resta ni un ápice de atractivo. Su nivel de madurez y la transformación que él va experimentando a lo largo del todo el relato, es uno de los alicientes más recomendados y el que sin duda llama más la atención y atrapa, debido a que eso da lugar a la configuración de un romance que no se deja nada en el tintero y que recurre de manera constante a los sentimientos para así resultar más creíble. Iris, a su vez, es una protagonista muy carismática que la precede un pasado complicado y unas circunstancias que siempre la han obligado a superarse a si misma. Es una pareja de opuestos, lo que lleva al disfrute total del lector, gracias a una historia de amor ciertamente normal, pero condimentada con unos elementos que, contantemente, llaman a marcar cierta diferencia e instalar esa sensación de inmejorable lectura.

Lauren Asher, es una autora muy recomendable, capaz de adornar la sencillez con detalles que, aun siendo típicos, siguen contando con un atractivo siempre cómodo y acertado. En esta nueva ocasión, deja que su estilo se envuelva con unos toques quizás más emocionales, haciendo que el romance representado pueda llegar a convertirse en el favorito hasta el momento, de la trilogía. Sus historias, siempre cuentan con su especial habilidad para convertirse en un grato recuerdo, que se recordará con el paso del tiempo y es que la naturalidad que expresa en sus escenas y en sus diálogos totalmente chispeantes, le hace acercarse aunque sea livianamente, a la comedia romántica, lo que añade todavía más atractivo si cabe.

Es un libro tremendamente ameno, que se lee en un día. Su agilidad queda patente en la primera de las páginas. Sus cuarenta y siete capítulos, se estructuran de tal manera que dan lugar a giros argumentales no demasiado armados, pero si envueltos en ese objetivo de dar lugar a un entretenimiento definido como perfecto. Su epílogo ampliado, te ayuda a ampliar un poco más la mira y ser testigo de un futuro que logra hacer de él un adiós idílico y dulce, puesto que es imposible resistirse a la evolución de un personaje principal como Declan. Se percibe además un desarrollo hasta cierto punto adictivo y es que la comodidad es tal, que es imposible parar de leer, ya que quieres conocer cada mínimo detalle de esta historia tan recomendable.

Términos y condiciones, cumple totalmente con las expectativas generadas en su primer libro. Una lectura autoconclusiva que no decepciona en absoluto y que vuelve a hacerte caer en la tentación con unos hermanos que se dejan querer en todo momento.

Reseña. Una reina de ladrones y caos

10 de junio de 2024

Una reina de ladrones y caos, de K.A. Tucker

Serie - Destino y fuego 3
Editorial - TBR
Género - Fantasía romántica
Puntuación ★★★★

No hay ninguna reina... Ningún Destino... Ni ningún ejército que pueda alejarme de ti. Un rey exiliado. Un rey que usurpa el trono de su hermano. Una reina para unirlos a todos. Una guerra a punto de estallar. Un destino inamovible. Las puertas del Ninfeo se han abierto. Ya no hay vuelta atrás. La profecía está en marcha.
 

Opinión personal

Una reina de ladrones y caos, es el tercer libro de la saga Destino y fuego, centrada en la fantasía romántica. Su historia, a modo de continuación, retoma su acción argumental justo donde de la despidió anteriormente, ofreciendo con ello es toque inconfundiblemente natural, que te ayuda a recuperar fielmente el recuerdo positivo generado a modo de recomendación. Lo cierto, es que esta saga se está convirtiendo en una de mis favoritas de estos últimos años, puesto que el universo imaginario que relata, tiene tanta fuerza, que atrapa incluso sin esfuerzo. Poco se puede añadir desde el punto de vista argumental de su lectura, puesto que ciertos detalles expresados pueden llevar a producirse esos tan temibles spoilers y, es por ello, que solo me limitaré a reseñar las sensaciones vertidas con su lectura.

Los alicientes literarios, expresados en los anteriores libros, siguen estando presentes, lo que hace de esta novela un entretenimiento del todo sublime, que certifica el interés brindado a su trama, tiempo atrás.  Siendo como es, una continuación protagonizada por la misma corte de personajes, puede llegar a verse tentado, a estancar su argumentación, pero no es un punto negativo que resalte especialmente en su lectura, puesto que hay contenido que puede llegar a ser llamado novedoso. La autora, no ha dejado de recurrir a ciertos elementos capaces de hacer sucumbir al lector, aun cuando se aprecia cierta sintonía monótona y es que, aún queda por publicar su cuarta y última parte, siendo así, una cita futura que promete grandes dosis de acción y magia. La guerra ya está en marcha y los protagonistas de ella, afianzan sus posiciones ante una batalla que promete ser encarnizada, en la que los antiguos dioses, humanos y demás criaturas se verán las caras por una última vez, en un enfrentamiento entre el bien y el mal. Todo ello, se configura en mitad de un paisaje muy dinámico y bien desarrollado, lo que da lugar a una compleja red de acontecimientos capaces no solo de colorear el relato, sino también facilitarle la tarea de atrapar. Sus tintes románticos, aunque en esta ocasión, capitalizan menos la atención, siguen dejando un rastro claro, que te conduce hacia ese relato por completo sublime.

Sus personajes, muchos de ellos recurrentes, vuelven a capitanear su historia, dando incluso paso a muchos otros. En esta nueva ocasión, la autora ha optado por brindar de más puntos de vista a personajes hasta ahora considerados secundarios, con ello, adereza más su trama central y revitaliza su transcurso, puesto que sendas evoluciones son algo más decididas y por tanto, más maduras, esto hace que se supere cierto estancamiento referente al eje central, dando paso hacia un final que se pronostica fabuloso, ya que hay incógnitas todavía que rondan por la cabeza del lector, abriendo incluso nuevas que logran enloquecer, puesto que la incertidumbre es mayor. La construcción de sus personajes no pasará desapercibida y seguirá atrayendo como ya lo hizo en el pasado, con ese leve rastro de complejidad que tan bien adereza.

K. A. Tucker, es una autora que ha de recomendarse encarecidamente. Destaca ante todo su capacidad para revitalizar un género, que copa ya la estantería de todo lector. No deja en ningún momento, de acudir a cierto componente cargado de novedad, para marcar cierta diferencia dentro de la temática, sin dejar de lado a los “viejos” elementos de la literatura más normalizada, con un sutil romanticismo bien acogido, que no se olvida del contexto y del crecimiento personal de sus personajes. Su estilo, es totalmente necesario, puesto que no decepciona, al alimentar la mente del lector con la mejor de las fantasías.

Es un libro que se lee muy bien, a pesar de su naturaleza ciertamente extensa. Sus giros correctamente desarrollados, llevan a entretener, animando con ello a leer sin descanso, de la mano de un total de setenta y siete capítulos, que te conducen hacia un final de infarto que te hace anhelar su última entrega, para la que se tendrá que esperar unos meses más. Su lectura resulta, por tanto amena, puesto que no hay espacio para el cansancio o la desconexión, una tercera entrega que te mantiene en vilo y sigue confirmando su saga, como una de las más recomendables del panorama de la fantasía romántica, que no defrauda y que incluso, llega a convertirse en una promesa de futuro ineludible que, seguramente, logre sorprender como ya viene haciendo tiempo atrás. No cuenta con un epílogo, pero no lo necesita, ya que el lector puede llegar a alcanzar su objetivo de seguir disfrutando de su historia.

Una reina de ladrones y caos, es una lectura esperada, que no defrauda y que incluso, tiene hueco para la sorpresa. Un tercer libro que se alza orgulloso con la categoría de recomendable, con una más que positiva opinión.
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