Saga –
The war of lost heart 1
Editorial
– Planeta
Género – Fantasía romántica
Puntuación ★★★★★
Tisaanah no sabe qué es la libertad: fue arrancada de su tierra natal cuando era niña y, desde entonces, su único objetivo ha sido escapar. Su huida casi le cuesta la vida y, para rescatar al amigo que dejó atrás, deberá infiltrarse en las Órdenes, las organizaciones mágicas más poderosas del mundo. Bajo la tutela de Max, un mago de fuego atractivo y huraño, descubrirá que el sangriento pasado que él quiere enterrar podría ser la clave del futuro de Tisaanah... o la perdición de ambos. Y es que, en tiempos de guerra, enamorarse puede ser el mayor peligro.
Opinión personal
Con tan solo el argumento de este libro y su portada, se cae rendido ante
esta novedad perteneciente al género de la fantasía romántica. Siendo como es,
el primer libro de una trilogía, se convierte en un tomo que sabe bien enganchar y, sobre todo, anclarte a una historia que no deja de ser en ningún
momento prometedora y única, creando a su paso un recuerdo imborrable.
Hija de ningún mundo posee una trama muy madura, capaz de
tocar temas profundos y de gran componente dramático, sin desprenderse de los
tópicos temáticos que más saben captar la atención. Como primer libro de una
trilogía, sabe sentar las bases de su argumento, provocar gran interés y
prometer con sus sucesivos libros, una fantasía sosegada, no en exceso volcada
en los detalles mínimos y ni tan siquiera centrada en la arquitectura de su paisaje, sino que más
bien, es una historia exclusivamente enfocada en dar voz a sus principales
personajes. Su trama es eminentemente
adulta, con un leve tono oscuro, compleja respecto a los temas que trata y con
un componente spicy mínimo, puesto que se busca que sea un romance puramente
emotivo.
Desde el punto de vista argumental, este primer libro se
rodea de un sistema de magia y un contexto de enemigos no demasiado elaborado,
dando así la sensación de que su historia tiene ese aire de sencillez y a la
vez, gran nivel de entretenimiento que no absorbe demasiado al lector, ni lo abruma
con un exceso descriptivo respecto a la información facilitada. Este primer
libro, sin duda pone todo su esfuerzo en llegar a conectar con el lector, a través
de sus personajes principales y secundarios, gracias a su madurez y ese toque inconfundiblemente profundo de sus personalidades. De este modo, configura un romance que se
cuece a fuego lento, fruto de la creciente cercanía de sus protagonistas y
narrado a la par que se escenifican sus emociones y, es así, como se logra que su
historia de amor sea natural. No hay que olvidarse que se trata de una historia que se adereza con elementos de aventura, con unos giros argumentales nada exagerados, integrando peligros y
amenazas que saben rodear a sus protagonistas y convertirse en un muy buen
motor de lectura. Existe además, un componente de misterio, un secreto que apenas
se desarrolla en este libro, pero que sin embargo sabe abrir el apetito
respecto a su próxima publicación.
Tisaanah es una protagonista que se deja querer, una mujer
con grandes cicatrices tras un pasado marcado por la crueldad y es que, desde
su niñez, ha tenido que hacer frente a la barbarie de un mundo en el que solo
sobreviven los más fuertes. Su presencia en este libro, destaca por si sola,
es un personaje principal con una línea de evolución no demasiado abrupta, pero
sí constante, sustentada por una sucesión de giros muy bien acompasados al
ritmo propio de la autora, pausados, metódicos y efectivos. Es una
protagonista de gran fortaleza y también mucha sensibilidad, una voz que sabe
narrar la trama captando en todo momento la atención. Max por su parte,
es un coprotagonista perfecto, un hombre marcado también por sus propias
heridas, sus arrepentimientos, que a pesar de su aislamiento lucha por proteger aquello
que aprecia. Es un personaje con una historia pasada que se va desentrañando
con cada página, destacado, profundo, con una intrahistoria personal que al
igual que Tisaanah resulta dolorosa. Juntos, como pareja, saben convencer y
además atrapar, relatando un romance altamente delicado, enfocado en el
crecimiento personal de ambos.
Carissa Broadbent es una autora que con esta trilogía se reivindica
como diferente. Con este libro, hace gala de un estilo muy cuidado, elegante, con
una prosa muy poética que le lleva a crear este romantasy que resulta perfecto,
en el que no experimenta con el fondo temático del género, pero que sí lo hace
con la manera de narrarlo. Cada capítulo de este libro, te anima a seguir
leyendo, a disfrutar de una historia que es fácil de seguir en todo momento y
que te lleva a conformar esa opinión más que positiva en forma de
recomendación. Sin duda, es un libro que se debe leer sí o sí, una fantasía que sin grandes alardes se cuela en tu top de mejores lecturas.
Hija de ningún mundo es un libro que se lee solo, gracias a
su manera de envolverte. Compuesto por ochenta capítulos en los que se da voz a
ambos protagonistas con sus propias perspectivas, aunque conviene destacar que gran
parte de la historia a su comienzo, está narrada exclusivamente por Tisaanah,
logrando así asentar con acierto los cimientos de la trama y darle gran peso a
ella, para después dejar patente también la profundidad de Max. Es una
historia que se gesta a través de un ritmo lento, aunque eso no es ni mucho
menos un sinónimo de aburrimiento. Con cada capítulo vemos una clara progresión
personal y romántica de ambos protagonistas, con diálogos muy bien narrados
y unos giros argumentales constantes que te lleva a avanzar cómodamente hasta
un epílogo que sabe prometer un gran segundo libro, en el que la guerra se cierna cada vez más sobre ellos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario