Serie - Crush 1
Editorial - Crossbooks
Género - Romántica juvenil
Puntuación ★★☆☆☆
Mila vive la vida que cualquier adolescente querría: es la hija de uno de los actores más conocidos de Hollywood y hace lo que quiere. Pero cuando sus gamberradas ponen en peligro la buena reputación de su padre, deciden enviarla a pasar el verano a casa de su abuelo. Mila no puede creerlo. ¿De verdad pretenden alejarla de sus amigos, su ambiente y su vida... durante todo el verano? Para colmo, su estancia allí no empieza demasiado bien: nada más llegar conoce al hijo del alcalde, Blake, y esa relación empieza con muy mal pie... Lo que Mila no sabe es que, si alguien puede entender su situación, ese es Blake, ya que él también sabe lo que es vivir bajo la presión de un padre importante. Poco a poco, ambos se irán dando cuenta de que tienen mucho más en común de lo que les gustaría admitir...
Opinión personal🖉
El argumento de este libro, parecía desde el principio,
claro y conciso. Su principal objetivo, el de entretener, se basa directamente
en una trama jovial y desenfada, una historia juvenil que busca entretener,
generando a su paso una opinión favorable que llevara al lector a seguir apostando
por la pluma literaria de una autora que, ya resulta ampliamente conocida, con
publicaciones anteriores a las que le fue fácil cosechar una recomendación
fundamentada.
Cuando te conocí, es el inicio de una trilogía, un
primer paso que nos lleva a conocer a sus personajes, así como un paisaje nada
novedoso, pero sí ciertamente atractivo. Como primer libro, se sienta las bases
de lo que será su trama principal, una primera toma de contacto con unos protagonistas
quizás, demasiado encorsetados en el género en el que se envuelven. Se trata
pues, de una historia que no destaca en demasía, por su contenido cargado de
novedad, es meramente una apuesta clara por lo que el lector ya conoce o
acostumbra, se rodea de aquellos elementos que mejor definen la literatura juvenil,
ese desenfado idealista, exento de una complejidad en ocasiones necesitada y
añorada. A pesar de que su paisaje literario es completamente atractivo, le
cuesta trasladar una historia que enganche o al menos enamore de manera
completa y certera.
Sus personajes, al igual que la historia que los rodea, no
hacen más que perpetuar un viejo esquema. Son el simple recordatorio, de
aquellos elementos más sobradamente conocidos de la literatura que nos ocupa. Su
escasa apuesta por el dramatismo, les hace pecar en ocasiones, de ser demasiado
planos, cuyo ofrecimiento nos va más allá del mero entretener. Aun cuando
parecen brillar en su protagonismo, la tónica general es la de acabar demasiado
engullidos por una historia que es demasiado juvenil para todo aquel lector que
busque algo más de complejidad o de desarrollo dramático. Quedan sin duda,
deslucidos.
Estelle Maskame, es una autora que, por lo general, brinda
grandes oportunidades de entretenimiento. La elección de este libro, sin duda
alguna se basaba y fundamentaba, en opiniones cosechadas con anterioridad, el
conocimiento de su estilo, sin duda alguna, la convertía en una opción segura,
puesto que sus libros tratan siempre de entretener. Su máxima característica,
es la sencillez. Sus relatos, se envuelven en un tono profundamente
desenfadado, orientados únicamente a convertirse en esa lectura soñada. Su
apuesta por la naturalidad, nos da la oportunidad de disfrutar de un romance orientado
únicamente a enamorar, con su estilo cargado de elegancia y una descripción de
escenas libres de rodeos absurdos que solo nos separan de lo importante. Sin
embargo, en esta ocasión su exclusiva apuesta por lo juvenil, le hace ser un
libro cargado de una sencillez desbordante que, apenas ofrece cambios en unos
protagonistas demasiado estáticos y ajenos a los sentimientos que, tanto nos
enamoran a los lectores de la literatura romántica. Su elegancia, antes lo que
mejor definía a la autora, queda completamente deslucida en una trama con
apenas giros argumentales.
Su ritmo, por otra parte, lo convierte en un libro que
solventa a una velocidad casi de vértigo. Podría decirse, que se trata de una
novela de un solo día, puesto que su sencillez sin duda hace que uno avance sin
ser consciente del pasar de sus hojas. Sin embargo, su excesiva apuesta por esta
falta de complejidad, le hace ser una historia de amor completamente plana,
cuya apuesta se queda anclada en la mera oferta de lectura veraniega. Su excesiva
falta de dramatismo, motiva sin duda la falta de peso de sentimientos o
emociones, su evolución, aunque si bien, parece medida, nos destaca en
absoluto y apenas pueden llegar a vislumbrase ciertos cambios en sus
personajes. Sin duda, llega se añora durante toda su lectura, un mayor toque
inconfundible de contenido si no adulto, más complejo y dinámico.
A modo de conclusión, Cuando te conocí es un libro
que poco ofrece al lector más acostumbrado a cierta dosis de dramatismo, una
primera toma de contacto en la que las emociones parecen no desarrollarse del
todo. La historia de amor que pretende trasladar, queda deslucida por una
excesiva apuesta por la sencillez, encarnada además de unos personajes, en
ocasiones, demasiado planos. Una trama que, sin duda alguna, es demasiado
juvenil y muy poco o nada, compleja y demasiado encorsetada.







