Saga – Windy city
Género – New adult
Puntuación ★★★★★
Él está acostumbrado a ser el jefe. Pero ella juega en su propia liga...Como primera mujer propietaria de un equipo de las Grandes Ligas de Béisbol, Reese Remington ha dedicado toda su vida a prepararse para este papel. Con una mente aguda y años de experiencia trabajando entre bastidores, está más que cualificada. Pero el público solo ve a una mujer en un mundo de hombres, no a la persona que se ha ganado un lugar en el campo. Bajo el escrutinio constante y la presión de demostrar su valía, Reese no puede permitirse distracciones.Especialmente una que viene en forma del tentador mánager del equipo, que cuestiona cada una de sus decisiones.Emmett Montgomery es un exjugador estrella convertido en entrenador que trata a sus jugadores como si fueran su familia y el campo como su hogar. Después de años dirigiendo el equipo a "su" manera, lo último que quiere es una nueva jefa, y mucho menos una que parece fría como el hielo y centrada exclusivamente en los negocios. Pero, cuando se ven obligados a pasar largas horas y demasiados partidos fuera de casa codo con codo, empieza a ver el fuego que se esconde bajo el control de Reese, el corazón que hay detrás de su ambición y su inquebrantable determinación por demostrar su valía.Cuando las acaloradas bromas se convierten en una química ardiente, los límites profesionales se difuminan y la chispa entre ellos se vuelve imposible de resistir. Pero Reese recuerda constantemente cuánta gente está esperando que fracase, y lo más seguro es mantener a Emmett a distancia, por el bien del equipo, la temporada y su carrera.Sin embargo, mantener la distancia es un juego que ninguno de los dos parece poder ganar...
Opinión personal
Se trata de un libro, protagonizado por un personaje que en el
pasado fue secundario en la saga Windy City, pero que ya entonces supo llamar
la atención del lector. El argumento de su libro, despierta interés,
prometiendo con ello una historia de lo más entretenida y un romance a la altura
de cualquier alta expectativa.
Lo nuevo de Liz Tomforde, pretende enganchar al lector y,
para ello, narra una trama a modo enemies to lovers, un cliché que he de
reconocer que es de mis favoritos, dentro de un sport romance de lo más
sencillo y también, de lo más atractivo. De este modo, En su propia liga
plantea una serie de tiras y aflojas que logran mantenerte pegado a las páginas.
Aunque si bien, la atracción física en la pareja es patente desde las primeras
páginas, lo cierto es que la autora sabe plasmar bien la evolución romántica de
ambos, creando con ello una red de sentimientos bien definidos, sin
desprenderse de ese toque spicy, aunque en esta ocasión es un recurso literario
que no desbanca otros y no se rodea de un exceso descriptivo que llegue a cansar.
Que ambos choquen desde el principio, los lleva a crear escenas de una tensión chispeante que, a pesar de no hacer gala de grandes altibajos, ni giros argumentales de demasiado contexto, su romance sabe acercarse al corazoncito del lector, gracias a su gran madurez.
Es una historia que de algún modo, se aleja de la complejidad, pero si sacrificar la profundidad de una novela adulta.
Reese es una protagonista excelente, segura de sí misma,
luchadora y fuerte, aunque tiene ese puntillo de vulnerabilidad con el que se
conecta bien. Su ascenso en la dirección del equipo, le llevará a afrontar
grandes prejuicios por parte de sus compañeros y subordinados, su creciente cercanía a Emmett la obligará a desprenderse de las capas de las que se rodea como método de defensa, lo que le llevará a dar rienda suelta a sus emociones. Emmett, por su parte, es un personaje
que merecía su propia historia y romance, un padre soltero cuyo motor de vida siempre
ha sido que los de su alrededor estén bien, es un hombre que cuida y protege,
un personaje que encarna la dulzura y la determinación. La evolución de ambos
como pareja, es notable y bonita, haciendo que su libro se lea vertiginosamente,
fruto sin duda de lo cómodo que se encuentra el lector leyendo esta historia. Juntos
crean una historia de amor de altura, un spin-off que sabe equipararse al resto de la
saga, igualando su puntuación y un libro perfecto que no decepciona en absoluto y te hace de nuevo, caer rendida ante el género.
Con este libro, además rescataremos a algunos de los
protagonistas pasados, lo que es un total acierto, puesto que te anima a rememorar
esas viejas historias de amor que te conquistaron meses atrás, lo que te lleva a despedirte bien de una saga que siempre permanecerá en el recuerdo.
Liz Tomforde es una autora a la que recurrir siempre que se
de la oportunidad. Con gran frecuencia, sus historias enamoran por su
combinación de sencillez y naturalidad. En esta nueva ocasión, vuelva
encandilar con gran facilidad, haciendo que su historia sea de lo más recomendable dentro de la romántica contemporánea, demostrando que sus tramas siempre logran entretener con un gran nivel. Ser
directa, es una de sus mejores tácticas para ganarse al lector, del mismo modo que
crear escenas en las que uno sonríe y se emociona a partes iguales, con esta saga
se corona, convirtiéndola incluso en una serie literaria de las más favoritas, capaces de dar rienda suelta a personajes principales con los que se conecta gratamente.
En su propia liga es un libro con una extensión de lo más
normalizada, con un cambio de perspectivas entre sus capítulos que agiliza su
lectura, con giros argumentales solo destinados a entretener y hacer disfrutar de un romance bonito. Es una historia que
se lee genial, sin que el ánimo decaiga, gestando con ello una opinión
favorable que, en modo de recomendación, te anima a seguir apostando por la
autora en el futuro. Es una novela que destaca por su profunda madurez y por su
sensibilidad, de la mano de unos protagonistas que alcanzan la perfección. Desde luego, esta historia ha logrado ser ese adiós dulce a una saga que es de lo mejorcito.


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