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Reseña: En su propia liga, Liz Tomforde

13 de abril de 2026

En su propia liga

Saga – Windy city
Género – New adult
Puntuación ★★★★★

Él está acostumbrado a ser el jefe. Pero ella juega en su propia liga...
Como primera mujer propietaria de un equipo de las Grandes Ligas de Béisbol, Reese Remington ha dedicado toda su vida a prepararse para este papel. Con una mente aguda y años de experiencia trabajando entre bastidores, está más que cualificada. Pero el público solo ve a una mujer en un mundo de hombres, no a la persona que se ha ganado un lugar en el campo. Bajo el escrutinio constante y la presión de demostrar su valía, Reese no puede permitirse distracciones.
Especialmente una que viene en forma del tentador mánager del equipo, que cuestiona cada una de sus decisiones.
Emmett Montgomery es un exjugador estrella convertido en entrenador que trata a sus jugadores como si fueran su familia y el campo como su hogar. Después de años dirigiendo el equipo a "su" manera, lo último que quiere es una nueva jefa, y mucho menos una que parece fría como el hielo y centrada exclusivamente en los negocios. Pero, cuando se ven obligados a pasar largas horas y demasiados partidos fuera de casa codo con codo, empieza a ver el fuego que se esconde bajo el control de Reese, el corazón que hay detrás de su ambición y su inquebrantable determinación por demostrar su valía.
Cuando las acaloradas bromas se convierten en una química ardiente, los límites profesionales se difuminan y la chispa entre ellos se vuelve imposible de resistir. Pero Reese recuerda constantemente cuánta gente está esperando que fracase, y lo más seguro es mantener a Emmett a distancia, por el bien del equipo, la temporada y su carrera.
Sin embargo, mantener la distancia es un juego que ninguno de los dos parece poder ganar...
 

Opinión personal

Se trata de un libro, protagonizado por un personaje que en el pasado fue secundario en la saga Windy City, pero que ya entonces supo llamar la atención del lector. El argumento de su libro, despierta interés, prometiendo con ello una historia de lo más entretenida y un romance a la altura de cualquier alta expectativa.

Lo nuevo de Liz Tomforde, pretende enganchar al lector y, para ello, narra una trama a modo enemies to lovers, un cliché que he de reconocer que es de mis favoritos, dentro de un sport romance de lo más sencillo y también, de lo más atractivo. De este modo, En su propia liga plantea una serie de tiras y aflojas que logran mantenerte pegado a las páginas. Aunque si bien, la atracción física en la pareja es patente desde las primeras páginas, lo cierto es que la autora sabe plasmar bien la evolución romántica de ambos, creando con ello una red de sentimientos bien definidos, sin desprenderse de ese toque spicy, aunque en esta ocasión es un recurso literario que no desbanca otros y no se rodea de un exceso descriptivo que llegue a cansar. Que ambos choquen desde el principio, los lleva a crear escenas de una tensión chispeante que, a pesar de no hacer gala de grandes altibajos, ni giros argumentales de demasiado contexto, su romance sabe acercarse al corazoncito del lector, gracias a su gran madurez. Es una historia que de algún modo, se aleja de la complejidad, pero si  sacrificar la profundidad de una novela adulta.

Reese es una protagonista excelente, segura de sí misma, luchadora y fuerte, aunque tiene ese puntillo de vulnerabilidad con el que se conecta bien. Su ascenso en la dirección del equipo, le llevará a afrontar grandes prejuicios por parte de sus compañeros y subordinados, su creciente cercanía a Emmett la obligará a desprenderse de las capas de las que se rodea como método de defensa, lo que le llevará a dar rienda suelta a sus emociones. Emmett, por su parte, es un personaje que merecía su propia historia y romance, un padre soltero cuyo motor de vida siempre ha sido que los de su alrededor estén bien, es un hombre que cuida y protege, un personaje que encarna la dulzura y la determinación. La evolución de ambos como pareja, es notable y bonita, haciendo que su libro se lea vertiginosamente, fruto sin duda de lo cómodo que se encuentra el lector leyendo esta historia. Juntos crean una historia de amor de altura, un spin-off que sabe equipararse al resto de la saga, igualando su puntuación y un libro perfecto que no decepciona en absoluto y te hace de nuevo, caer rendida ante el género.

Con este libro, además rescataremos a algunos de los protagonistas pasados, lo que es un total acierto, puesto que te anima a rememorar esas viejas historias de amor que te conquistaron meses atrás, lo que te lleva a despedirte bien de una saga que siempre permanecerá en el recuerdo.

Liz Tomforde es una autora a la que recurrir siempre que se de la oportunidad. Con gran frecuencia, sus historias enamoran por su combinación de sencillez y naturalidad. En esta nueva ocasión, vuelva encandilar con gran facilidad, haciendo que su historia sea de lo más recomendable dentro de la romántica contemporánea, demostrando que sus tramas siempre logran entretener con un gran nivel. Ser directa, es una de sus mejores tácticas para ganarse al lector, del mismo modo que crear escenas en las que uno sonríe y se emociona a partes iguales, con esta saga se corona, convirtiéndola incluso en una serie literaria de las más favoritas, capaces de dar rienda suelta a personajes principales con los que se conecta gratamente.

En su propia liga es un libro con una extensión de lo más normalizada, con un cambio de perspectivas entre sus capítulos que agiliza su lectura, con giros argumentales solo destinados a entretener y hacer disfrutar de un romance bonito. Es una historia que se lee genial, sin que el ánimo decaiga, gestando con ello una opinión favorable que, en modo de recomendación, te anima a seguir apostando por la autora en el futuro. Es una novela que destaca por su profunda madurez y por su sensibilidad, de la mano de unos protagonistas que alcanzan la perfección. Desde luego, esta historia ha logrado ser ese adiós dulce a una saga que es de lo mejorcito.

Reseña: Volviendo a empezar, Liz Tomforde

23 de junio de 2025

Volviendo a empezar

Saga – Mile High 5
Editorial – Montena
Género - Romántica contemporánea
Puntuación ★★★★

HALLIE
A los once años, mi familia se mudó al lado de la suya.
A los trece, fue mi primer amor.
A los dieciséis, nos enamoramos el uno del otro.
Y a los diecinueve, nos rompimos mutuamente el corazón.
Seis años después, he conseguido unas prácticas con un famoso diseñador de interiores en otra ciudad. Por desgracia, la misma en la que él juega al hockey.
Pensaba que Chicago era lo suficientemente grande como para evitarlo, hasta que me llevo la sorpresa de mi vida y, sin saberlo, me mudo justo a la puerta de al lado. ¿Lo peor? El proyecto de reforma que me han asignado, con el que espero convertir esas prácticas en el trabajo a tiempo completo de mis sueños…
… es su casa.
Pero ¿cómo se supone que voy a transformar su nidito de soltero en un hogar familiar cuando ni siquiera soportamos estar en la misma habitación?
Puede que una vez amara a Rio DeLuca, pero ya no soy esa chica.
RIO
Nunca pensé que sería el último soltero de mi grupo de amigos. Pero tras años intentando encontrar el amor, he llegado a la conclusión de que quizá ya no exista para mí.
Eso hasta que, sin querer, contrato a Hallie Hart para que reforme mi casa y nuestra vieja historia me hace evocar recuerdos que he mantenido en secreto durante años.
A ver, hay algo que mis amigos no saben.
Esa conexión que perseguía desde que me mudé a Chicago, esa persona a la que algunos buscan durante toda la vida... Yo ya la había encontrado a los doce años.
Y, ahora, la única chica a la que he amado se muda a la casa de al lado.
Otra vez.
 

Opinión personal

Después de conocer ciertos matices de la mano de Rio, el nuevo protagonista de la saga, era imposible resistirse a la lectura de este nuevo libro, contando además con un argumento de esos que siempre son sinónimo de acierto y, por tanto, irresistible.

Bajo la trama de un antiguo amor, la autora en esta ocasión ha optado por dotar de pasado a sus personajes principales. Que ambos compartan un amor de juventud y su relación se inicie en su niñez, sin duda es un aliciente perfecto, puesto que plantea incógnitas sobre qué es lo que pasó para distanciarse, aderezando así su sencillez y naturalidad. En sus páginas, se desarrolla un romance tranquilo, que juega bien con los tiempos, entremezclando erotismo y sentimientos con el objetivo único de que este resulte cercano y, por tanto, creíble. A medida que sus caminos se vuelven a unir, ambos hacen frente al dolor que supuso separarse, dando voz para ello a las emociones, plasmando con ello además, una intrincada relación familiar que poco a poco, va cogiendo fuerza y que se intercala bien con la transformación de sus dos personajes principales. La constante presencia de anteriores protagonistas, es sin duda, un aliciente que encandila, puesto que el lector puede seguir siendo testigo de su historia presente. De nuevo, es un sport romance liviano que apenas incide en la temática deportiva y que se centra exclusivamente a dar forma a esta historia romántica de segundas oportunidades.

Rio es un protagonista que siempre sabe ganarse el corazón del lector, su dulzura y lealtad le hacen ser un personaje principal entrañable, de esos que encarnan a la perfección los elementos más carismáticos del género de la romántica. Su libro propio lleva a su espectador a ser testigo de su mapa personal al completo, bajo el prisma de una madurez muy bien desarrollada y una sencillez un tanto elaborada por sus leves toques dramáticos, aunque se denota una ausencia total de complejidad.  Halley a su vez, resulta ser una protagonista tenaz, luchadora y con una alta capacidad de sacrificio, un personaje convincente y con la que se entabla conexión ya en sus primeras páginas, encarnando ella el leve toque de complejidad, ya que es la protagonista más hermética. Juntos conforman una pareja literaria dada a cumplir con exigentes expectativas y cuyo romance logra hacer de su libro uno de los mejores de la saga, sin duda alguna, al combinar dulzura y elegancia a partes iguales.

Liz Tomforde se ha convertido en una autora que sabe convencer. Sus historias, con asiduidad logran atrapar, brindando la posibilidad de disfrutar de tramas condimentadas de una sucesión de elementos literarios típicos y tradicionales, pero que logran con ello que sus tramas sean lo suficientemente completas para destacar. Aunque si bien el erotismo es explícito, no centra por entero el interés en dicho elemento, sino que se afana por armar su romance de desarrollo y, ante todo, de evolución. Aunque hay apenas sobresaltos en su historia y sus giros argumentales son un tanto planos, se trata de un romance básico, pero a la par seguro lo que le lleva a no decepcionar en absoluto. La presencia de esta autora en la estantería de todo lector amante de la romántica contemporánea, debe ser recomendada.

Es un libro que anima a leer de manera constante, bajo un ritmo en todo momento ágil. Se compone de cuarenta y tres capítulos no demasiado extensos, que logran captar la atención al componerse de escenas un tanto atractivas, aunque si bien es predecible y básico su desarrollo, no es para una lectura decepcionante, sino más bien lo contrario, se trata de una trama que se lee muy bien y que atrapa gracias a una pareja que sabe bien trasladar los matices del género y crear con ello un romance vistoso, en el que lo físico se intercala bien con lo sentimental. Por otra parte, su final expresa gran dulzura, un cierre perfecto que sintoniza rápido con su historia central, confirmando con ello a esta saga como una lectura necesaria.

Reseña: Siguiendo el juego, Liz Tomforde

18 de junio de 2025

Siguiendo el juego

Saga – Mile high 4
Editorial – Montena
Género – Romántica contemporánea
Puntuación ★★★★

Kennedy
Soy la única mujer de la plantilla de los Windy City Warriors, y después de lidiar durante años con el machista de mi jefe, tengo muchísimas ganas de que llegue el año que viene para estar en el puesto en el que siempre he soñado con un equipo nuevo. Lo único que debo hacer es mantener mi reputación profesional durante mi última temporada en Chicago.
Pero un encuentro en Las Vegas con el jugador estrella del equipo lo amenaza todo, dejándome con el difuso recuerdo de un anillo en mi mano izquierda.
Ahora no solo estoy legalmente unida al hombre más persistente que he conocido en la vida, sino que tengo que fingir que todo fue una escapada planeada y no un error cometido por culpa del alcohol.
Isaiah es temerario, impulsivo y frustrantemente encantador. También es mi flamante nuevo marido.
Isaiah
Como jugador del equipo profesional de béisbol de Chicago, no me han faltado las citas. Pero todo eso acabó el día en que Kennedy Kay se convirtió para mí en la única mujer.
Durante años he estado colgado de ella. He intentado ligármela sin el menor resultado, así que qué mejor sorpresa que despertarme en Las Vegas con un anillo en el dedo y mi pelirroja favorita en la cama.
Llegamos al acuerdo de seguir casados durante una temporada de béisbol, lo justo para que ella pueda conservar su trabajo, pero para mis adentros estoy aprovechando el tiempo que pasamos juntos para demostrarle que puedo ser un buen marido.
Kennedy tal vez sea reacia a seguir con este plan, pero yo no me doy por vencido.
Venga, esposa mía, sígueme el juego.
 

Opinión personal

Siguiendo el juego, es el cuarto libro de la saga, una nueva historia que vuelve a hacer gala del recomendadísimo estilo de la autora y de un argumento que enseguida capta la atención, prometiendo con ello una lectura perfecta, capaz de conectar con el lector más exigente y cumplir con ello altas expectativas.

A través del reconocido cliché de la relación falsa, se construye una trama que no escatima esfuerzos por enamorar. Aun cuando se vale de los recursos más acostumbrados del género puede llegar a observarse, en todas sus páginas, una apuesta totalmente acertada por la delicadeza, con un enamoramiento por completo definido y sustentado en la descripción y desarrollo de aquellos aspectos más naturales de una relación que poco a poco y a medida que van surgiendo los sentimientos, se cimenta bajo el prisma realista de una trama romántica del todo sencilla, pero que hace alarde de características propias para así destacar. La obligada cercanía entre los personajes debido a las circunstancias familiares de ella y a la inesperada boda entre ambos durante su viaje en Las Vegas, hará que se unan dando rienda suelta a la atracción e incluso a los sentimientos ya surgidos en el pasado entre ellos, es por tanto, una novela que puede entenderse como completa, con los alicientes justos y necesarios para convencer. Conviene advertir que es un sport romance no tan centrado en el deporte, sino en la evolución personal de sus personajes.

Gracias a un efectivo recurso, el del intercambio de perspectivas entre protagonistas, se puede llegar a completar el mapa en todo su conjunto de las sendas personalidades de sus personajes principales. Que ambos, gozaran de una presentación previa en el anterior libro de la saga, ha fomentado la creación de sutiles expectativas encaminadas a generar gran interés respecto a la historia de amor de ambos. Isaiah es un protagonista altamente cuidado, su dulzura y su constante lucha por dar voz a sus sentimientos, le hacen protagonizar un sinfín de escenas bonitas, que sea él el primero que se enamora, le hace capitanear por entero la trama romántica, establecer el ritmo. Es, en definitiva, un protagonista que sabe conectar con el lector y sobre todo brindarle no solo lo esperado, sino que con entusiasmo supera el básico objetivo de entretener. Por otro lado, Kennedy encarna la superación, estar tantos años sepultada bajo su familia y a las órdenes de un jefe que no la valora, le ha hecho estar siempre un paso por detrás, su conexión con Isaiah le hará experimentar una evolución bien plasmada y eso le hace ser una protagonista en constante crecimiento, es pues el personaje que más crece, lo que adereza su historia. Juntos, conforman una pareja literaria cuya sencillez les hace valerse de la categoría de atrayente, la trama romántica que ambos confeccionan con mimo, atrapa a un lector sin la necesidad de experimentar con la vieja fórmula de entretenimiento.

Liz Tomforde, es una autora absolutamente recomendable que nunca defrauda. Con esta saga, se confirma la necesidad de contar con ella siempre que se dé la oportunidad de ello. Su elegancia a la hora de trazar sus romances, le hace destacar dentro del género, entremezclando con gran armonía, erotismo explícito con una sucesión algo detallada de las emociones. La sencillez de la que hace gala con frecuencia, le ayuda a crear burbujas que, si bien pueden llegar a ser del todo predecibles, pero que saben engullir al lector dándole la oportunidad de disfrutar de unas horas de lo más entretenidas. La falta característica de dramatismo, no hace que se desprenda del todo de leves toques de complejidad, las sendas personalidades de sus principales personajes aportan garra y su contenido, por entero maduro y adulto, casan bien con las altas expectativas. A pesar de que esta saga cuente con un alto número de libros, lo cierto es que ser partícipe de las tramas autoconclusivas de su amplia red de personajes, es todo un privilegio, ya que sus historias de amor, aunque no sorprenden del todo, sí que enamoran con efectividad.

Es un libro extenso, con un gran número de páginas y capítulos, pero es tal su estructura dinámica, que su ritmo es por entero ágil. Aunque todo en su desarrollo puede ser tenido en cuenta como esperable, lo cierto es que la sucesión de escenas y diálogos planteadas dentro de la trama, logran gran nivel de comodidad, siendo un motor constante a la hora de animar a seguir leyendo. Es una historia que, en definitiva, se lee con gran soltura, una nueva trama que trae consigo a los viejos personajes de anteriores historias y deja entrever como ya es habitual en la autora, su nueva pareja, prometiendo con ello un nuevo libro perfecto. El romance que se desarrolla entre sus líneas escritas no es rompedor, ni tan siquiera novedoso, es un romance de gran dulzura, protagonizado por personajes que se dejan querer y que con su desarrollo hacen disfrutar al lector y es ahí, donde radica su recomendación.

Reseña: Perdiendo el control, Liz Tomforde

14 de marzo de 2025

Perdiendo el control

Saga – Wind city 3
Editorial – Montena
Género – Romántica contemporánea
Puntuación ★★★★☆

Kai
Soy padre soltero y lanzador titular del principal equipo de béisbol de Chicago. No doy abasto para criar a mi hijo y todas las canguros anteriores me han durado solo unas semanas antes de despedirlas. Ahora, mi entrenador se ha puesto firme y ha contratado a la única persona a la que no puedo echar, su hija.
Miller Montgomery es la última mujer de la que debería enamorarme. Demasiado alocada, joven y desapegada. Chicago no es más que una breve parada para ella. Creía que contaría los días que faltaban para que se fuera, pero el verano es muy corto cuando quieres que se quede para siempre.
Miller
Como chef repostera de alto nivel, estoy desesperada por demostrar lo que valgo. Pero crear un postre nuevo inspirador es más difícil de lo que parece. Debería centrarme en la cocina, pero en cambio he dejado que mi padre me convenza para que pase mi tiempo libre cuidando al hijo de su jugador estrella.
Kai Rhodes ha olvidado cómo divertirse y yo me muero de ganas por refrescarle la memoria. Pero cuando su hijo y él empiezan a convertirse en un hogar para mí, tengo que recordarnos a ambos que me voy de Chicago al final del verano. No quiero abandonar mi vida anterior, pero, cuanto más tiempo paso con Kai, más pierdo el control.
 

Opinión personal

Siendo como es, el tercer libro de una saga, uno puede estar seguro de lo que su lectura llega a ofrecer, puesto que el marcado estilo de la autora, ya es una muestra suficiente del nivel de entretenimiento que contiene. Perdiendo el control, es una historia que busca de nuevo cautivar al lector y, en esta ocasión, opta por rodearse de una trama mucho más dulce que sus predecesores, contando para ello, con personajes principales muy bien estructurados, en los que la sencillez y la complejidad se entremezclan bajo el prisma de una fórmula que no deja en ningún momento de ser predecible, pero también efectiva.

Las páginas de este libro, pretenden transformar, al menos levemente, la romántica contemporánea, aspirando a conseguir cierto nivel de diferencia, aun cuando los elementos más reconocidos están ahí. La vida de Miller, a pesar de ser una afamada chef de repostería, es un auténtico caos, no llega a encontrar su sitio del todo y cuando su padre la propone convertirse en la niñera de uno de sus jugadores estrella, Miller comenzará a hallar la respuesta a sus incógnitas vitales y es que las circunstancias personales de Kai, le llevarán a conocer lo que es de verdad una familia, puesto que es imposible resistirse a lo que el jugador de béisbol y su adorable hijo le hacen sentir, reconfigurando lo que entiende por hogar. De esta manera, la autora ha decidido colorear más si cabe, un sport romance altamente condimentado, capaz de convertirse en un escenario muy dado a enamorar, en el que el erotismo y la sensibilidad más elegante, se dan la mano.

Tanto Miller, como Kai, son personajes principales muy maduros que saben muy bien dar forma a su propia evolución personal, rodeándose para ello de un romance adulto con el que se conecta casi al instante, dando lugar a una lectura reconfortante que sabe muy bien entretener, alcanzado e incluso superando, las expectativas que uno pudiera generar con anterioridad. La apuesta certera por el cambio de perspectivas, ayuda a componer su mapa literario al completo, conocer cada mínimo detalle de ellos hace que el lector los acompañe convencido de que se trata de una opción del todo necesaria y recomendable, que afianza el compromiso con su autora. La presencia activa del hijo de Kai, lleva a que su argumento se refuerce con toque más más cálido, lo que hace que la conexión sea prácticamente instantánea.

Liz Tomforde, se ha convertido en una autora a la que recurrir casi con ojos cerrados, una escritora que hace alarde de la soltura que posee a la hora de dar formar a romances del todo atractivos, que seducen sin esfuerzo. La acertada mezcla de elegancia y frescura, le lleva a transformar una argumentación típica repleta de clichés, en un relato profundamente dinámico, que hace que su libro sea toda una oportunidad para disfrutar de horas de gran entretenimiento, sin ser conscientes de los minutos que transcurren. Lo predecible que puede llegar a ser su historia no es, ni mucho menos un elemento negativo, puesto que su trama se ve reforzada de componentes que siempre son gratos encontrar. Es una novela romántica al uso, pero segura, a la que acudir sin miedo a la decepción. Se trata de además, de un sport romance muy liviano, que solo trata de centrarse en la relación de ambos personajes, construyendo para ello un clima y una burbuja que atrapa.

A pesar de que pudiera parecer un libro ciertamente extenso, lo cierto es que su historia atrapa tanto, como para lograr que su lectura se lea sin sobresaltos y rápidamente, sin duda fomentado por un ritmo totalmente ágil. Su historia, se compone de un total de cuarenta capítulos muy bien definidos, en los que se da forma a escenas en las que el detalle, captura la dulzura de ambos personajes principales y sobre todo, da forma a un romance que alimenta bien el alma del lector más romántico. A lo largo de su lectura, no solo se consolida una más que positiva opinión, sino que además se confirma el propósito de seguir leyendo las restantes historias que componen la saga. Sus últimas páginas además, completan bien su trama, dando la oportunidad de disfrutar de un adiós muy en sintonía con el romance narrado, cuya dulzura cierra bien y provoca ese suspiro cómplice tan buscado.

Reseña. Jugando fuerte

3 de junio de 2024

Jugando fuerte, de Liz Tomforde

Serie - Windy city 2
Editorial - Montena
Género - Romántica actual
Puntuación ★★★★

RYAN
Soy el nuevo capitán de los Devils, el equipo de la NBA de Chicago, y lo último que necesitaba este año era que Indy Ivers, la mejor amiga de mi hermana, se mudara a mi apartamento. Es desordenada, histérica y demasiado tentadora.
Pero cuando el director del equipo expresa su desaprobación por mi ascenso a capitán, refiriéndose a mí como un lobo solitario sin equilibrio entre la vida laboral y personal, no se me ocurre mejor manera de convencerle de lo contrario que fingir que salgo con mi simpatiquísima compañera de piso.
Tener una novia falsa no tenía por qué ser complicado, pero tener a Indy bajo mi techo y en mi cama es complicado, sobre todo cuando quiere también la parte romántica que yo nunca podría darle.
INDY
Nunca imaginé que viviría con el hermano de mi mejor amiga, la superestrella de la NBA Ryan Shay. ¿Más increíble aún? Me necesita para que actúe como su novia, amantísima y cariñosa, que de repente lo ha convertido en un tipo simpático y accesible.
Porque, bueno... no lo es. Es un obseso de su espacio personal y no confía en los demás.
Pero nuestro acuerdo no es unilateral. Tengo una boda dentro de poco, a la que asistirán todos mis amigos de la infancia, incluido mi exnovio, y no hay mejor venganza que ir acompañada del héroe de mi ex.
Sin embargo, a veces se me hace imposible separar lo real de lo falso. Enamorarme de mi compañero de piso nunca formó parte del trato, sobre todo cuando Ryan no hace más que recordarme que no cree en el amor.
 

Opinión personal

Se trata del segundo libro de la serie Windy city, aunque se debe advertir que bien pude leerse de manera independiente, puesto que su historia es totalmente autoconclusiva, aunque si que está estrechamente relacionada, puesto que ambos personajes principales aparecen en la anterior historia.

En esta nueva ocasión, volvemos a Chicago para ser de nuevo testigo de la historia de dos personas con nada en común que, por circunstancias de la vida, deberán convivir en la misma casa, a pesar de que su primer encuentro, no fue del todo memorable. Si embargo, se creciente cercanía, les acercará y les invitará a superar el dolor, fruto de un pasado teñido por la traición y el miedo por no alcanzar sus sueños. Su historia, se vale de una serie de alicientes llamados a atrapar, con un contexto, el del baloncesto profesional, que da juego en el terreno del entretenimiento notable y en el que los tiempos, juegan un papel fundamental y es que, el nacimiento y posterior desarrollo de las emociones es palpable y no se sepulta bajo una cascada de relaciones puramente físicas, ya que su contenido más abiertamente parejo a la literatura adulta, hace acto de escena cuando todo lo demás, ya está desarrollado o al menos planteado. Jugando fuerte, es un sport romance al uso, algo típico en el que los clichés hacen pronto acto de presencia pero que, sin embargo, sabe bien ganarse la atención y crear consigo un ambiente del todo favorable, para construir un buen recuerdo y, con ello, una más que positiva opinión.

Ryan y Indy son dos personajes principales que ya se dejaron querer en el primero de los libros, convirtiéndose así en una promesa ineludible de grata lectura. Sus personalidades, dotadas de características sumamente llamativas, hacen de ellos, protagonistas acostumbrados que, sin embargo, son tendentes siempre a cautivar y así capitanear una trama de tintes románticos siempre entretenida y en la que se exuda una dulzura perfecta. Ambos, de manera individualizada, representan una evolución altamente condimentada con cierto rastro de complejidad siempre bienvenida, que invierte en el detalle para sumar así atractivo a sus figuras y, es que su construcción, siempre es tenida en cuenta como natural, puesto que su sencillez más elaborada capta bien la atención, reteniéndola incluso hasta sus últimas páginas. La idea de romance que ambos transforman, juega con unos tiempos cercanos, lo que hace de esta novela un relato completo, que no escatima en elementos literarios siempre efectivos, en su objetivo de alejar al lector del tan temido aburrimiento. Son, por tanto, una pareja que no solo alcanza las expectativas generadas tiempo atrás, sino que las supera, llegando incluso a alcanzar la categoría de recomendación.

Liz Tomforde ha optado en esta ocasión, por mostrar con orgullo su capacidad para entremezclar el romanticismo más clásico y la sensualidad más acostumbrada, sin sacrificar ninguno de ellos, brindándoles así, un peso argumental totalmente equilibrado, que ya destaca desde su primera página. La importancia otorgada a las emociones, no deja de sorprender, si se tiene en cuenta la primera novela, en la que el erotismo más explícito tendía a teñir todo y a socavar la importancia de otros matices argumentales. Se observa una intención clara, por resultar más madura y a su vez, marcar cierto nivel de diferencia. Su desarrollo, se vale de escenas con las que le es fácil encandilar, así como unos diálogos directos, sutiles e incluso divertidos por el nivel de frescura al que se recurre, que buscan amenizar y con ello, llegar a convertirse en esa novela siempre propicia al entretenimiento más básico y, por tanto, más necesario. Es en este segundo libro, cuando la autora certifica su permanencia en la estantería del lector, valiéndose para ello, de unos sentimientos siempre presentes.

Sus más de cuarenta y capítulos, todos ellos de naturaleza concisa, se rodean de un ritmo ágil que favorece su lectura y que espanta el fantasma del exceso, a pesar de su más que extenso número de páginas. El constante cambio de perspectiva entre protagonistas, amenizada y da lugar a unos giros argumentales, lo suficientemente armados como para dinamizar su trama. Es una historia que se lee perfectamente y con gran rapidez, puesto que atrapa y convence a partes iguales y en la que hay espacio para absolutamente todo. Su evolución es del todo realista, lo que te conduce hacia un final óptimo, que alcanza a ese adiós soñado, una despedida grata que ayuda a culminar su lectura de la mejor de las maneras. Todo en él resulta creíble, haciendo que la conexión con el relato sea cuanto menos, instantánea. Su contenido abiertamente básico y normalizado, hace sentir bien al lector y mención aparte merece la presencia de los anteriores protagonistas, cuya presencia en esta nueva entrega es constante y eso sin duda, enamorará a los lectores que se quedaron prendados de la anterior historia.

Jugando fuerte, sin duda me ha reconciliado con la autora y la saga. A diferencia del primer libro, con este, he disfrutado de una lectura altamente entretenida, que recurre al romance y el erotismo más explícito, sin resaltar tan solo uno de los elementos mencionados. Ha sido sin duda, una novela que sabe hacerse disfrutar.

Reseña. Rozando el cielo (Liz Tomforde)

6 de noviembre de 2023

Rozando en cielo, de Liz Tomforde

Serie - Windy city 1
Editorial - Montena
Género - Romántica actual, erótica
Puntuación ★★☆☆☆

ZANDERS
El hockey en Chicago no sería nada sin mí; la multitud necesita alguien a quien odiar. Sé cuál es mi papel, y lo represento a la perfección. De hecho, me encanta pasar la mayor parte del partido amonestado en el banquillo para luego dejar el estadio con una chica distinta cada noche... o eso es lo que quiero que piense la prensa.
Lo que no me gusta es la nueva azafata del avión privado del equipo. Ella trabaja para mí, no al revés. Pero me aseguraré de recordárselo, y para cuando termine la temporada deseará no haber aceptado el puesto.
Pero en cada vuelo estoy más confundido, y ya no logro distinguir si sigo pulsando el botón de llamada para fastidiarla o es que hay algo más.
STEVIE
Hace años que soy auxiliar de vuelo. Pensaba que lo había visto todo, pero cuando entro a trabajar para la superestrella más ególatra y arrogante de la Liga Nacional de Hockey, empiezo a replanteármelo todo. Especialmente la promesa que me hice a mí misma de no volver a tirarme a un deportista jamás... por mucho que me atraiga.
Evan Zanders no tiene filtro ni complejos, y se tiene demasiado creído lo bueno que está. Adora la imagen que proyecta, pero yo detesto todo de ella.
Todo... menos a él.
 

Opinión personal

Tras innumerables reseñas positivas que recomendaban su lectura y una sinopsis capaz de despertar el interés de cualquiera, era imposible descartar esta reciente estrenada novedad. Se trata de una novela de corte romántico erótico, con una argumentación que bien pudiera definirse como sencilla, en la que poco o nada se arriesga y que alude a los recursos más representativos de la literatura.

Rozando el cielo, es la primera entrega de una saga cuyo nombre es Windy city que ya cuenta con un total de cuatro libros publicados, todos ellos autoconclusivos y protagonizados por personajes totalmente independientes. Como primer libro, tiende a sentar las bases de un paisaje literario que no es tendente a sorprender, pero si a seducir a todo aquel espectador enamorado del conocido cliché del deportista profesional. En sus cincuenta y seis capítulos, se narra la relación entre un jugador de hockey rompecorazones y una azafata de vuelo repleta de complejos derivados de su físico. La relación planteada entre ellos es tendente, en innumerables ocasiones, ha ofrecer un contendido abiertamente y explícitamente sexual, debido a ello, su aderezo puramente sentimental en ocasiones, se ve ensombrecido e incluso llega a ocupar un puesto secundario que lleva a no colmar del todo las expectativas de romanticismo de su lector. Su historia, desde el punto de vista evolutivo, se antoja lineal y plana e incluso, a veces desborda a su espectador por el nivel de relleno del que se sirven algunas de sus páginas, haciendo que el libro resulte un tanto denso. Su romance en ocasiones, no fluye con agilidad, quedando estancado entre detalles que nada suman en su labor de entretener y alejando otros aspectos que hubieran rsultado más prometedores.

Zanders representa en multitud de momentos, todos aquellos elementos que definen a un personaje principal masculino en este género en concreto, su rudeza, la desconfianza del amor, un pasado marcado por el dolor y la pérdida, el miedo a sentirse rechazado e incluso, el predominante deseo de esconder cada emoción tras el terreno físico. Es un protagonista a veces enjaulado en el esquema literario representativo, que apenas experimenta cambio alguno o una transformación más evidentemente compleja de su personalidad. Aunque si bien, en algunos momentos parece querer brillar con luz propia, al intentar hacer hincapié en el dolor impuesto por el abandono de su madre y su lucha por madurar, su personalidad se ve sepultada por una serie de recursos desalentadores, como la reiteración constante del erotismo del que hace gala. Stevie al igual que él, posee rasgos que hubieran estado bien disfrutar más, porque sus leves diferencias prometían en sus primeras páginas un alto nivel de conexión, debido a que tras sus rasgos de personaje principal no se esconden tras las medidas perfectas en el terreno de la apariencia física, un cambio acertado e incluso sorpresivo, que siempre encandila al lector más propenso a disfrutar de los pequeños matices, pero de alguna manera toda aquella promesa, queda arrinconada tras un segundo plano poco alentador.

Siendo como es, la primera toma de contacto con el estilo de escritura de Liz Tomforde, debo admitir que, a pesar de que argumentalmente no me ha convencido, sus recursos literarios pueden y deben valorarse positivamente haciéndote prometer darle una nueva oportunidad en el futuro. Entre su pluma, destaca su amplia soltura en el terreno de la descripción, las escenas más destacadas de ella, ayudan a conformar una leve burbuja de naturalidad y sencillez. Su agilidad, le lleva a crear capítulos no en exceso largos, copados de diálogos algo directos que si amenizan el relato, incluso cuando su contenido es expresamente básico o carece de importante significado. Sin embargo, aquellos elementos más positivos, no llevan a olvidar su falta de dinamismo y su escaso aporte argumental, en el que el romanticismo apenas goza de cabida, al no representar con el justo peso a las emociones y a los sentimientos de ambos.

Se trata, como bien ya se ha apuntado en el número exacto de capítulos, de una novela muy extensa, quizás demasiado. Los casi inexistentes giros argumentales, llevan a no capturar del todo la atención del lector, puesto que su transcurso apenas atrapa y eso es da lugar a alejar al lector de su contenido. Sus nulos sobresaltos hacen que, en parte, se trate de un libro que se lee bien aun cuando no enamora como se hubiera podido prever. Los constantes intercambios de perspectiva no amenizan tanto, puesto que su constante y recurrente alusión a ese contenido sexual, le lleva a no favorecer el crecimiento personal y mucho menos el proceso del enamoramiento, al no encontrar apenas detenimiento en los detalles de mayor atractivo de sus personajes principales. Su epílogo por otra parte, es una despedida al uso, con un aire tradicional y repleto de una sencillez que no se escapa de lo esperado y de lo que se acostumbra a verse como previsible.

Rozando el cielo, no ha sido la novedad esperada. Su historia apenas me ha atrapado a lo largo de su lectura ya que, a mi entender, apenas hay espacio para la emoción, por un relato poco equilibrado en relación a su combinación de erotismo y sentimientos. Se trata de una primera entrega nada positiva, que no alienta mucho el interés por conocer las historias sucesivas que esta primera novela platea.

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