Serie - Trono de cristal 4
Editorial - Hidra
Género - Fantasía
Puntuación ★★★★★
Toda la gente a la que Celaena Sardothien amaba le ha sido arrebatada. Pero al fin ha regresado al imperio… por venganza y para rescatar al que en su día fue un glorioso reino, además de para enfrentarse a las sombras de su pasado…Ha llegado la hora de luchar por su gente, esclavizada por un brutal rey y a la espera del regreso triunfal de su reina perdida.
Opinión personal
Se trata del cuarto libro de la saga Trono de cristal,
una de las series literarias de fantasía con mayor renombre, que encandila por
su contenido, abiertamente repleto de aventuras, misterio, traiciones,
venganza, acción y romance. Una continuación que es difícil de reseñar,
puesto que es importante no caer ante los temidos spoilers y, es por ese el
motivo, que centraré mi opinión en base a las sensaciones vertidas a lo largo
de su lectura.
La trama narrada en sus páginas, como viene siendo
habitual en la autora, se encuentra bien argumentada, nutrida además de
distintos y sucesivos giros argumentales, protagonizados por una corte
correctamente definida de personajes principales y secundarios. En su
interior, se da forma con esmero a sucesivas revelaciones que logran enmudecer,
convirtiéndose así en un libro que conduce hacia una batalla que, aun haberse planteado
en el inicio de su historia, sigue enamorando como en su principio, al rodearse
de un componente eminentemente destacado y único y es que, a pesar de la larga
extensión de la saga no desfallece y renueva el interés vertido en su principio.
Puede incluso observarse mayor consistencia en la trama, elevando incluso la
apuesta de entretenimiento, al desprenderse de cierto componente juvenil observable
en las primeras novelas publicadas, convirtiéndose así en un relato mucho más completo
y asentado.
Tras su lectura, uno puede llegar a afirmar que el lector,
no solo es testigo de una única pareja de protagonistas, Sarah J. Maas ha
optado por brindar cierto nivel de atención a otros personajes, componiendo así
un mapa más amplio e incluso complejo, donde no hay detalle que se deje por
estudiar. Los sucesivos cambios de perspectiva, es un recurso que es viejo
conocido, que forma parte de las características literarias de esta autora
recomendable, unos puntos de vista particulares que ayudan a desentrañar las
pistas ligeramente desperdigadas, a lo largo de sus páginas y que componen en
su conjunto, un contexto alejado de la sencillez y poseedor de una garra que
atrapa desde la primera palabra escrita. Este nuevo libro, es un paso más en su
evolución, una pista más que ayuda a completar un puzzle construido con esmero,
alrededor de personalidades chispeantes, llamativas y poseedoras de un
atractivo único que atrapa casi sin esfuerzo, cuya fortaleza vitaliza el relato.
Su autora, ha logrado conseguir que este nuevo libro, sume
cierto grado de evidente interés respecto a la saga, perpetuando para ello una
pluma que promete futuras lecturas inmejorables y que muestra una fantasía
siempre tendente a encandilar. Es inconfundible, su elevada apuesta por
mostrar un toque más elaborado, más maduro, adulto, complejo y unas relaciones
personales que fácilmente traspasan la página y cuya credibilidad se justifica
en base a las descripciones detalladas y a diálogos evocadores. Sarah J. Maas,
es una escritora precedida de gran fama, cuyas historias logran siempre encandilar
en base a su modo de proceder en el género de la fantasía, construyendo alrededor
de sus personajes de notable presencia, un mundo caótico, pero fielmente construido,
que destaca sin esfuerzo, integrado por los mejores componentes de la romántica
más clásica, como bien muestra esta novela, en la que se desarrollan aun más
los sentimientos esbozados previamente y obtienen un mayor grado de interés.
Su ritmo, va de menos a más, presentando incluso un final de
infarto, como no podía ser de otro modo. A pesar de su extensión larga, otra de
las características inconfundible de la autora, el lector no puede dejar de
sentirse arrastrado hacia un paisaje literario destacadamente atractivo y
llamativo desde su inicio. Sus últimas páginas son abrumadoras y te animan a
proseguir con la siguiente novela, en el afán propio de conocer aquellos
matices que aun quedan por descubrir. Reina de sombras, con sus
ochenta y nueve capítulos, se lee especialmente bien, a pesar de su abrumadora
complejidad, puesto que la acción mostrada no hace más que animarte a proseguir
su lectura. Estructurada en dos partes, su narración se centra de nuevo en
la lucha de Calaena, en su viaje por descubrir quien es y recuperar aquello que
le pertenece, una batalla que no librará sola y he ahí su encanto.
Como no podía ser de otro modo, Reina de sombras me
ha cautivado por completo. Mis ojos no han podido apartarse de sus páginas, ya
que los acontecimientos narrados son perfectos y ofrecen al lector aquello
soñado. Como cuarto libro, cumple con perfección su objetivo, entretener al
mismo nivel que los anteriores y superar incluso ese nivel óptimo y convertirse
en una apuesta inconfundible con respecto a los sucesivos libros que vienen
tras él.

























